Alquilar con ÀNIMA

Todos nuestros propietarios nos dicen lo mismo: «queremos que nos paguen puntualmente y que nos cuiden el inmueble».

Sabemos que el riesgo 0 no existe, pero sí que es posible minimizarlo.  Nuestro protocolo tiene en cuenta todos los aspectos para que, a pesar de la complejidad de un proceso de alquiler, lo vivas como algo sencillo y, sobre todo, seguro.

¿Hablamos?
  • NUESTRO PROCESO

Nos gusta tener las cosas claras, tanto como a ti. Antes de que el inmueble salga al mercado, nos dedicamos a la emisión de los documentos necesarios para que todo esté pactado y transparente desde el principio. Calcularemos el precio de alquiler, en base a tus expectativas y en sintonía con los precios de alquiler en la zona. Y lo dejaremos todo a punto.

Queremos que el alma de cada inmueble brille en los medios. Nos tomamos muy en serio todos los detalles: realizamos un reportaje fotográfico y de video que realza lo mejor que hay en él, redactamos los textos teniendo en cuenta lo que buscan sus posibles clientes y lo posicionamos de la manera más adecuada. Además, llevamos a cabo una selección de los mejores candidatos en base a tus preferencias, junto con un análisis de su solvencia económica.

Nos encargamos de todo el papeleo necesario para tu tranquilidad: redacción del contrato junto con la elaboración del inventario y la galería fotográfica que lo acompañarán, depósito de la fianza y cambio de titularidad de los suministros. Somos el punto de contacto con tus inquilinos, de manera que nos puedes delegar totalmente esta labor. Y, por supuesto, gestionamos cualquier incidencia que pueda aparecer.

Cuando llega el fin del alquiler, nos ocupamos de la formalización del fin de contrato, de la revisión del estado del inmueble y de la solicitud de devolución de la fianza.